Grupo de investigación de Crítica Arquitectónica ARKRIT / dpa / etsam / upm

Entérate de todo

Sobre ARKRIT

El Grupo de Investigación ARKRIT se dedica al desarrollo de la crítica arquitectónica entendida como fundamento metodológico del proyecto. El ejercicio crítico constituye el principal gestor de la acción proyectual hasta el punto de que puede llegar a identificarse crítica con proyecto.
Si se considera que el objeto de la crítica no es el juicio de valor sino el estudio de las condiciones propias de cada obra, en relación a otras obras de arquitectura, en relación a otros campos del conocimiento y en relación a otras posibles teorías alternativas, podemos obtener de ella una imagen final flexible y abierta que permita tanto su comprensión veraz como la apertura a nuevos caminos en el curso de la arquitectura.
El Grupo de Investigación ARKRIT se constituyó en 2008 bajo la dirección del catedrático de Proyectos Arquitectónicos D. Antonio Miranda Regojo-Borges y, además de proyectos de investigación, entre las actividades del grupo se encuentra la dirección de tesis doctorales, así como una participación activa en el máster de Proyectos Arquitectónicos Avanzados (MPAA) desde el Laboratorio y el Taller de Crítica y coordinando numerosos Trabajos Fin de Máster.

Dónde estamos

ARKRIT - GRUPO DE INVESTIGACIÓN DE CRÍTICA ARQUITECTÓNICA

Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid
Departamento de Proyectos Arquitectónicos
Avenida Juan de Herrera 4
Ciudad Universitaria 28040
Madrid - España

E-mail: arkrit@arkrit.es

patio-de-la-pintura-de-la-mano-de-los-niños-13147086

12 febrero, 2015

Etiquetado en Centros educativos, Fundamentos de la crítica,

EL “CANON DE CENTROS ESCOLARES DEL SIGLO XX” : UN CUADERNO ESCOLAR

Nicolás Maruri González de Mendoza

Rafael Pina Lupiáñez

Desde 2010 se viene llevando a cabo en el Grupo de Investigación en Crítica de Arquitectura ARKRIT y bajo la dirección y coordinación del arquitecto y profesor Fernando Casqueiro, un trabajo sobre la Arquitectura de los Centros Educativos 1.

Se entendió desde un principio que esta tarea podía aunar intereses muy agudos y aparentemente distintos: en primer lugar investigar, entendiéndolo como la búsqueda de una nueva objetividad; en segundo, estudiar y difundir la arquitectura que consideramos ejemplar y por último, participar en el debate sobre educación que, con la asfixiante presión que estamos viviendo aún hoy en España, se ha vuelto una tarea imprescindible.

Investigar y publicar.

La investigación se centró en el tipo de Centro más sencillamente comparable: los dedicados a la educación infantil y primaria, cuyos tamaños y programas son enormemente similares en todas las localizaciones estudiadas. Queda así pendiente, para posteriores investigaciones, el análisis de los centros universitarios, los de formación profesional y otros centros educativos, que por su heterogeneidad intrínseca aparecían como más difíciles de comparar. Así, la investigación consistió en el estudio comparado de 70 colegios cuya arquitectura nos parece ejemplar.

El trabajo se centró en la descripción breve, precisa y objetiva y en el análisis de los elementos y características más mensurables y comparables de la arquitectura escolar: tamaños, esquemas organizativos, programas…

Sólo la operación de medir para comparar de modo objetivo, es una tarea hercúlea. Con este trabajo, Fernando Casqueiro ha situado modestamente a su grupo de investigadores en la estela del Darwin que negaba tener talentos sobrenaturales pero que compensaba conscientemente sus carencias con una inagotable energía observadora.

Finalmente esos trabajos han alcanzado un suficiente grado de desarrollo como para  producir una primera publicación: nuestro Canon de Centros Escolares del siglo XX.

El libro es un Atlas Gráfico sobre arquitectura escolar.

Conocimiento académico.

El Canon de Centros Escolares es, también, un ejemplo preclaro acerca de cómo producir conocimiento académicamente estable.

Su elaboración coral y abierta lo aleja de las antologías y misceláneas al uso, en las que suele prevalecer, en el mejor de los casos, la memoria particular de su autor y, en los más frecuentes, la servidumbres de todo tipo de redes clientelares a las que tan difícil resulta sustraerse. El carácter coral de su producción no debe sin embargo ocultar ni omitir el reconocimiento al profesor Casqueiro, cuyo empeño, dedicación e inteligencia iluminan todas las páginas del libro, sin personalismos ni menoscabo de la objetividad científica.

La alegría de saber.

El libro tiene forma de cuaderno de apuntes o de estudio como una autorreferencia entre su contenido y su forma externa. Un esfuerzo consciente en presentarse francamente, de manera sencilla y directa.

Es un cuaderno que puede permanecer abierto sobre la mesa de trabajo mientras se toman datos, se cruzan informaciones entre unos colegios y otros. Un objeto con el que un estudiante puede relacionarse de igual a igual. Contiene gran parte de las informaciones y los datos que se requieren para proyectar, de manera consciente y bien informada, nuevos, vigorosos y alegres centros educativos.

Volver al cuaderno como forma de almacenar el conocimiento retrotrae a la alegría de los descubrimientos primeros: al cuaderno con grapa de los manuales de caligrafía, al cuaderno de anillas apto para la clasificación de lo heterogéneo, al cuaderno con espiral, propio del trabajo de campo.

El libro, concebido de forma clara y entendible, tiene como destinatarios a todos los usuarios de estos edificios, todos nosotros, pero con especial intensidad los estudiantes de arquitectura en todas sus edades y niveles.

El resultado es un entretejido de dibujos, planos, textos, esquemas y gráficos que en su conjunto permiten elaborar una imagen propia de por dónde ha transcurrido la arquitectura escolar durante el último siglo y que, también, quizá ayuden a trazar las líneas por donde haya de discurrir en los próximos años.

El libro es, en consecuencia, un objeto precioso que constituye una doble lección de arquitectura tanto por la selección y desarrollo de sus contenidos, como por la calidad de su diseño.

  1. Casqueiro Barreiro, Fernando. Canon de Centros Escolares del Siglo XX. Ed. Mairea Libros. Madrid 2014
FacebookTwitterGoogle+LinkedInEmailCompartir