Grupo de investigación de Crítica Arquitectónica ARKRIT / dpa / etsam / upm

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Sobre ARKRIT

El Grupo de Investigación ARKRIT se dedica al desarrollo de la crítica arquitectónica entendida como fundamento metodológico del proyecto. El ejercicio crítico constituye el principal gestor de la acción proyectual hasta el punto de que puede llegar a identificarse crítica con proyecto.
Si se considera que el objeto de la crítica no es el juicio de valor sino el estudio de las condiciones propias de cada obra, en relación a otras obras de arquitectura, en relación a otros campos del conocimiento y en relación a otras posibles teorías alternativas, podemos obtener de ella una imagen final flexible y abierta que permita tanto su comprensión veraz como la apertura a nuevos caminos en el curso de la arquitectura.
El Grupo de Investigación ARKRIT se constituyó en 2008 bajo la dirección del catedrático de Proyectos Arquitectónicos D. Antonio Miranda Regojo-Borges y, además de proyectos de investigación, entre las actividades del grupo se encuentra la dirección de tesis doctorales, así como una participación activa en el máster de Proyectos Arquitectónicos Avanzados (MPAA) desde el Laboratorio y el Taller de Crítica y coordinando numerosos Trabajos Fin de Máster.

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ARKRIT - GRUPO DE INVESTIGACIÓN DE CRÍTICA ARQUITECTÓNICA

Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid
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Madrid - España

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PORTADA1

22 marzo, 2018

REFLEXIONES sobre los CAMBIOS en la CIUDAD de NY. 2/4

Kosme de Barañano

En esta segunda entrega sobre las transformaciones en marcha en Nueva York, Kosme de Barañano se centra en la obra que desencadenó a principios del siglo XXI una de las más profundas transformaciones de la ciudad: el parque en la High Line.

2.- LA HIGH LINE: SOBRE TODO JARDÍN

En 1999, la ciudad se preparó para firmar la demolición de una línea de ferrocarril de carga, la llamada High Line, que estaba elevada sobre la calle y en desuso, y que se extendía desde la calle Gansevoort es decir, un poco más abajo de la calle 14, hacia el norte, hasta los patios y cocheras de trenes de la calle 34, a través de los barrios de Chelsea y West Village.

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Fig 1. Fotografías del High Line antes y después de la intervención

El actualmente llamado High Line Park es la consecuencia de la voluntad férrea de dos ciudadanos normales pero determinados en no perder calidad de vida en su barrio: Robert Hammond, un consultor de start-ups de internet, y Joshua David, un escritor de viajes. Tras conocerse en una reunión de la junta del distrito en ese año de 1999, decidieron luchar con los funcionarios municipales que planeaban derribar aquella estructura ferroviaria abandonada. En 2003, la asociación formada por ellos, The Friends of the High Line, estimuló el interés de la comunidad por el potencial del viaducto mediante el patrocinio de un concurso de ideas que se celebró en 2004. Los ganadores fueron los arquitectos paisajistas y diseñadores urbanos James Corner Field Operations y el estudio de los tres socios Diller, Scofidio + Renfro Architects.

Corner se convirtió en el líder del proyecto y junto con los arquitectos paisajistas Hammond y David no solo salvaron el emblemático armazón de acero de los años 30, sino que también guiaron su transformación hacia un nuevo y revolucionario tipo de jardín o parque lineal: una pasarela y un retiro verde en una ciudad bulliciosa que es gratis para que todos disfruten. Así un pedazo de infraestructura de la industria del ferrocarril es rehabilitado y cambiado de función; un ejemplo de ese nacimiento, vida, muerte y renacimiento de las cosas en las ciudades dinámicas.

En 2009 se abrió al público la primera sección, más al sur, junto a lo que hoy es el Whitney Museum. La tercera y última fase lo hizo a finales de 2014, siendo la más atractiva ya que rodea Hudson Yards, que ofrece vistas panorámicas sobre el río Hudson.

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Fig 2. Tercera fase del High Line rodeando los Hudson Yards

Un revolucionario espacio público y un proyecto de revitalización urbana, la High Line es una avenida elevada de plantas, que serpentea por encima, a nueve metros de altura. Un ferrocarril elevado en desuso de dos kilómetros y medio, a través de lo que una vez fue un triste y sucio distrito de mataderos y carnicerías, en el lado oeste de Manhattan, ahora es un paseo urbano ricamente plantado. Este parque lineal y elevado se ha convertido en un gran éxito entre los lugareños y los turistas, en uno de los parques urbanos más importantes, en uno de los destinos más queridos y visitados de Nueva York. Con más de cuatro millones de visitantes al año, la High Line ya ha estimulado más 5 mil millones dólares en nuevos desarrollos a lo largo de su trazado ayudando al barrio de Chelsea y al Meatpack a convertirse en uno de los barrios de moda de la ciudad. Con el nuevo Whitney Museum, construido a la entrada más al sur de High Line en 2015, los amigos de las artes pueden recorrer la nueva costa cultural desde la calle 14 en Chelsea, a través del distrito de galerías más denso de la ciudad, hasta los Hudson Yards. El “parque público transformador” es un park in the sky que ha reformado las percepciones globales del espacio urbano.

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Fig 3. Imágenes del High Line. Diller, Scofidio + Renfro Architects + Piet Oudolf, 2009-14.

Mucho se ha escrito en las revistas de Arquitectura sobre este parque, y sobre sus arquitectos, pero apenas sobre una de las figuras más importantes en su desarrollo: el jardinero holandés Piet Oudolf (1944 Haarlem, Holanda). Asimismo es autor del Queen Elizabeth Park en el Olympic Site de Londres.

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Fig 4. Queen Elizabeth Park en el Olympic Site de Londres.  Piet Oudolf, 2014.

En todos los libros escritos sobre la High Line apenas se ha hablado de Oudolf, una persona importante en la estética y en la conservación del mismo. Una herida en la ciudad de la época industrial, del transporte, se convierte en una cicatriz ecológica, en un jardín elevado, un espacio verde sobre una infraestructura sobrante. Comenzando en el extremo sur, donde los escalones al lado del Museo Whitney llevan a los visitantes a la altura de dos plantas, lentamente se abre camino a lo largo de esta ruta un delicado equilibrio entre varias especies de plantas, aunque nueve años es poco para cualquier tipo de ecosistema estable.

High Line. Inicio de la sección 1

Fig 5. High Line, inicio de la Sección I. Diller, Scofidio + Renfro Architects + Piet Oudolf, 2009-14.

Algunas partes de High Line tienen árboles que, a pesar del substrato poco profundo (45-90 cm de profundidad) han florecido, y al hacerlo, hacen que la vida sea cada vez más difícil para las plantas que se encuentran debajo. La plantación original ha permitido un rápido crecimiento, utilizando especies como la hierba ornamental de bajo crecimiento (sesleria autumnalis) que son tolerantes al sol o a la sombra ligera.

Oudolf no sólo conoce y aprecia las cualidades hortícolas de las plantas, sino que también valora sus características estructurales. Las ha combinado para complementarse entre sí, no solo durante la temporada de crecimiento, sino más tarde, cuando sus tallos secos y cabezas de semillas se dejan para alimentar la vida silvestre. La visión de Oudolf es dejar las plantas en su estado natural durante todo el año, en lugar de recortarlas cuando comienza el frío. Durante el invierno la ausencia de follaje revela formas y texturas que no son tan visibles en otras épocas del año. Observó la forma en que las plantas se comportaban a lo largo de su ciclo de crecimiento y estaba tan interesado en cómo se veían cuando estaban muriendo como cuando estaban floreciendo. Ha estudiado las plantas silvestres, particularmente de esta región. Oudolf  ha transformado el paisaje de un jardín en color y textura a lo largo de las cuatro estaciones.

Para Oudolf la jardinería es una negociación constante entre libertad y control. Por un lado, tenemos los setos recortados, las hileras de plantas bajas cuidadosamente alineadas, y por otro las colecciones de plantas raras cuidadosamente catalogadas y conservadas. El parque aéreo viene caracterizado por un entretejido mucho mayor de plantas, una singular asociación de plantas y patrones encontrados en la naturaleza: lo que se ha llamado estilo entremezclado. Oudolf ha hecho más que nadie en los últimos años para redefinir lo que se considera el naturalismo en la plantación, en la jardinería. Por ello algunos han llamado a Oudolf un colorista orquestal, como el músico impresionista Claude Debussy, en cuya obra es importante el impacto de cosa pequeñas, por ejemplo, el impacto en la textura de la orquesta, al introducir algunas notas con el fagot.

Jardín en West Cork. Paisajista Piet Oudolf

Fig 6. Jardín en West Cork. Piet Oudolf, 2006.

Hay dos libros recomendables sobre este artista abandonado por la literatura arquitectónica: por una parte, el del propio Piet Oudolf, Gardens of the High Line: Elevating the Nature of Modern Landscapes con fotografias de Rick Darke, (Timber Press. London 2017). Este libro presenta imágenes del parque desde 2002, mucho antes de su apertura. Nos explica los estilos y las plantas de sus 12 jardines diferentes y vemos fotografías evocadoras de ellos en diferentes momentos del día y en diversas estaciones del año. Por otra el escrito con Final del formulario y el Noel Kingsbury, Planting: A New Perspective, (Timber Press, London 2013), un libro más técnico sobre las plantas, sus combinaciones y el diseño de paisajes con un aire de informalidad que desmiente la importancia de los métodos de plantación ecológicamente racionales.

Adobe Photoshop PDF

Fig 7. Izq.: Gardens of the High Line: Elevating the Nature of Modern Landscapes (Timber Press. London 2017). Dcha.: Planting: A New Perspective, (Timber Press, London 2013)

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