Grupo de investigación de Crítica Arquitectónica ARKRIT / dpa / etsam / upm

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Sobre ARKRIT

El Grupo de Investigación ARKRIT se dedica al desarrollo de la crítica arquitectónica entendida como fundamento metodológico del proyecto. El ejercicio crítico constituye el principal gestor de la acción proyectual hasta el punto de que puede llegar a identificarse crítica con proyecto.
Si se considera que el objeto de la crítica no es el juicio de valor sino el estudio de las condiciones propias de cada obra, en relación a otras obras de arquitectura, en relación a otros campos del conocimiento y en relación a otras posibles teorías alternativas, podemos obtener de ella una imagen final flexible y abierta que permita tanto su comprensión veraz como la apertura a nuevos caminos en el curso de la arquitectura.
El Grupo de Investigación ARKRIT se constituyó en 2008 bajo la dirección del catedrático de Proyectos Arquitectónicos D. Antonio Miranda Regojo-Borges y, además de proyectos de investigación, entre las actividades del grupo se encuentra la dirección de tesis doctorales, así como una participación activa en el máster de Proyectos Arquitectónicos Avanzados (MPAA) desde el Laboratorio y el Taller de Crítica y coordinando numerosos Trabajos Fin de Máster.

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ARKRIT - GRUPO DE INVESTIGACIÓN DE CRÍTICA ARQUITECTÓNICA

Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid
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PORTADA

8 noviembre, 2018

CONTRADICCIONES EN TORNO A LO DOMÉSTICO (2 de 3). Metáfora, escenario y exhibición

Emilio Pemjean Muñoz

(Nota de los editores.-  En esta segunda entrega de su serie sobre arquitectura residencial, nuestro colaborador  Emilio Pemgean explora  las  cualidades escenográficas de los Immeuble-Villas reiteradamente proyectados por Le Corbusier) 

2. “Escenario del teatro total”.

2.a- Immeuble-Villas. Sin localización específica

La obra de arte es un objeto artificial que permite poner al espectador en un estado deseado por el creador” 1

Entre 1920 y 1930 le Corbusier proyecta e intenta construir insistentemente, sin conseguirlo (excepto en la maqueta a escala 1/1 del pabellón de L`Èsprit Nouveau de 1925), distintas versiones de los “Immeuble-Villas”, entre otras las versiones de 1922, 1925, “Wanner Geneve” (1928-29) o los “Immeuble pour artistes” (1928-29), todos ellos serán referentes utilizados continuamente en diversos proyectos posteriores.

Los proyectos propuestos se pueden asimilar a un escenario del “Teatro Total”, a una acción teatral integral que comprende el diseño del espacio, la luz, el sonido, el movimiento, los actores, los espectadores, el texto, etc., en un único proyecto dramático.

Como en el teatro el espacio-escenario, destinado a la representación de la vida, es el lugar donde se establecen relaciones entre los personajes, el público y la escenografía, es también el de la evocación donde el actor interpreta un texto desde la ficción (un discurso individual con pretensiones de ser universal) y es un espacio narrado, activado y observado a través de mecanismos físicos o mentales.

La forma tradicional de percibir el objeto artístico (y la arquitectura) se produce desde un punto de vista fijado en la distancia. El “objeto” posicionado fuertemente sobre un pedestal separado físicamente del plano de lo cotidiano condiciona el punto de vista y la posición del espectador, ofreciendo una visión generalmente estática, frontal, plana y lejana.

El paradigma espacio-tiempo planteado por la modernidad, introduce la idea de que el objeto se entiende a partir de la suma de una serie de imágenes, como los fotogramas de una película, que se perciben con el desplazamiento del espectador. El hombre se entiende como un personaje que disfruta de la arquitectura que se modifica con el paso del tiempo (visión desde lo fenomenológico) o como un actor que interactúa con ella, transformándola y activándola a medida que la recorre, o como elemento generador a través de su presencia y de las acciones que en ella realiza.

El sujeto y la obra se disuelven en una experiencia singular y un aprendizaje, con la intervención del disfrute, que antes de la experiencia no se presentía y que puede dar lugar a un conocimiento de orden moral que reivindica el valor de la arquitectura u objeto construido.

Para Le Corbusier el mundo se puede entender desde la descripción de las leyes físicas que le son propias y desde una aproximación plástica. Ambas visiones, la de la razón y la sensible, se hacen imprescindibles y complementarias.

La célula de los Inmueble-Villa se asimila a un mecanismo mediador 2, que permite comprender el mundo en que vivimos como dualidades en armonía o contraste, orden o sorpresa, razón y sentimiento, como nos imaginamos que sería la pareja formada por Le Corbusier y Josephine Baker.

El “espace indicible“3como “espacio–acústico” capaz de ponerse en resonancia a partir de las vibraciones producidas entre el paisaje, en su más amplia acepción, y el resto de las artes plásticas hace que la arquitectura se entienda como mecanismo mediador y al mismo tiempo producto que transforma, redirige y ordena; que produce diálogos, relacionando y produciendo un lugar común entre lo cotidiano y lo construido por el espíritu.

La terraza ajardinada o el jardín en altura de los inmuebles Villa, simbiosis entre construcción humana y naturaleza, selecciona, acota o recorta porciones de ambos mundos, los pone en contacto y les da un valor que por sí mismos no tienen.

La ventana como “mecanismo óptico” y acto provocativo que permite establecer relaciones entre el interior y el exterior se conforma como el elemento fundamental de la vivienda para la modernidad. A través de ella, como una pantalla de cine en doble dirección, podemos ver y ser vistos, domesticar el amenazante mundo exterior y al mismo tiempo publicitar y pervertir la intimidad del espacio doméstico.

Como Beatriz Colomina escribe4: “El punto de vista de la arquitectura moderna nunca es fijo, como en la arquitectura barroca o en el modelo de la cámara oscura, sino que está siempre en movimiento como en el cine o en la ciudad. La multitud, los compradores de los grandes almacenes, los viajeros del tren y los habitantes de las casas de Le Corbusier tienen en común con los espectadores de una película el no poder fijar o detener la imagen.

La moderna transformación de la casa produce un espacio definido por muros de imágenes en movimiento. Estar “dentro” de este espacio no es más que ver (podemos añadir que también es ser visto). Estar “fuera” es estar en la imagen, ser visto, sea en la fotografía de prensa, una revista, una película, en televisión o en la ventana”.

Las fotografías (Fig.2-3) de dos espacios opuestos y complementarios (hacia dentro se percibe un paisaje introspectivo que se refiere a lo táctil y cercano y hacia fuera un paisaje propositivo nos pone en sintonía con el resto del universo) de un posible Immeuble-Villas hacen visible el lugar donde lo cotidiano y lo construido por el espíritu se ponen en contacto y se construyen simultáneamente. Sitúan al hombre en el sitio desde donde contemplar la naturaleza hecha paisaje a través de la arquitectura (y las leyes que le son propias y lo ponen en sintonía con el resto del universo) y el espacio interior entendido como naturaleza muerta casi como una de las pinturas puristas del propio Le Corbusier. Un espacio en unas ocasiones vacío y en otras ocupado por algún elemento aislado que se transforma en metáfora u “objeto de reacción poética” y en desencadenante de impresiones plásticas dentro de un espacio mental.

 2.b-Pareja : Josephine Baker-Le Corbusier

La segunda pareja de habitantes imaginarios, de una célula de los Immeuble-villas, podría haber sido la de Le Corbusier y Josephine Baker.

imagen 1

Fig 1. Josephine y Le Corbusier en una fiesta de difraces, 1929.

En 1929, la cantante estadounidense, vedette, actriz y musa de artistas y el arquitecto coinciden viajando entre Argentina y Brasil. Ella acompañada de su último marido y él de una de sus amantes-mecenas se apuntan a una fiesta de disfraces (Fig.1)

En la fotografía Josephine, mirando a la cámara, se viste de muñeca china y Le Corbusier de algo indescifrable con gafas. “Es usted un compañero estupendo. ¡Qué pena que sea arquitecto!“, le dijo la cantante y a partir de ese momento y aunque su marido andaba por ahí y que Le Corbusier estaba casado e iba con otra acompañante, comenzaron una posible (no comprobada) relación sentimental fugaz.

imagen 2

Fig 2 (izq). PEMJEAN, Emilio.  Immeuble-Villas. Le Corbusier. 1925. Dos espacios opuestos y complementarios. Hacia dentro se percibe un paisaje introspectivo que se refiere a lo táctil y cercano. Fig 3 (dcha). PEMJEAN, Emilio . Immeuble-Villas. Le Corbusier. 1929. Dos espacios opuestos y complementarios. Hacia fuera se percibe un paisaje propositivo que se pone en sintonía con el resto del mundo.

  1. Ozenfant, Jeanneret, Le Purisme. L´Esprit Nouveau
  2. Concepto que enlaza con las estrategias de l`esprit nouveau y su visión del mundo moderno no solo contemplativa sino que activa y dotada del poder de reconfigurar lo cotidiano y de disolver toda frontera entre ficción y realidad.
  3. En 1946 Le Corbusier publica en la revista L´architecture d`aujourd`hui el artículo “L`espace indicible”, fruto de reflexiones difíciles de racionalizar en torno al diálogo entre arquitectura y lugar.
  4. Colomina, Beatriz. Doble Exposición. Ediciones Akal, 2006. Madrid
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